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Nivel de presión de las prendas de compresión en el manejo de cicatrices por quemaduras

  • Foto del escritor: Yu-Li SUNG
    Yu-Li SUNG
  • 5 ago 2025
  • 5 Min. de lectura

Actualizado: hace 21 horas

Yu-Li SUNG, Fisioterapeuta y Directora

Centro de Dispositivos Médicos, Sunshine Social Welfare Foundation

Niveles de presión de las prendas de compresión

La terapia de presión utiliza la aplicación de presión para controlar la proliferación de cicatrices. Muchas personas suponen que aumentar la presión en las prendas de presión mejorará los resultados. Sin embargo, esto es un malentendido común. Una presión más alta no siempre significa mejores resultados.


Este malentendido surge de la simplificación excesiva de la relación entre presión y control de cicatrices. Si bien la presión puede ayudar a controlar la hipertrofia de las cicatrices, su eficacia depende de lograr una presión óptima, no simplemente de aumentarla indiscriminadamente. A continuación, se explica por qué una presión más alta no garantiza mejores resultados y cuáles son los factores a considerar.


Nivel de presión de las prendas de compresión: literatura versus la realidad clínica


La literatura recomienda que la presión sea de 25 milímetros de mercurio y supere la presión capilar para provocar cambios en las cicatrices [1]. Algunas investigaciones indican que una presión entre 25 y 35 milímetros de mercurio puede acelerar el proceso de maduración de las cicatrices.


En la práctica clínica, cumplir con estas recomendaciones puede ser complicado. Primero, es difícil lograr esta presión recomendada de manera uniforme en todas las áreas del cuerpo. En áreas con circunferencia pequeña, como las muñecas, la presión puede alcanzar de 20 a 25 milímetros de mercurio. Sin embargo, en áreas como el tronco, los glúteos y las mejillas, la presión apenas puede llegar a 25 milímetros de mercurio, incluso con plantillas.


Además, el uso diario de un dispositivo de mapeo de presión para verificar cada prenda resulta poco práctico. En 2016, realizamos un seguimiento de seis meses sobre los efectos de diferentes niveles de presión en el enrojecimiento de las cicatrices, un indicador de vascularización y maduración. Los pacientes fueron asignados a un grupo de “presión alta” (20-30 mmHg) o “presión media” (10-18 mmHg). Ambos grupos mostraron disminución del enrojecimiento, pero el grupo de presión alta tuvo más complicaciones, como heridas por fricción y edema periférico. Aunque estos hallazgos coinciden con la literatura, resaltan la necesidad de equilibrar los niveles de presión con los efectos secundarios.


Los posibles efectos secundarios de una presión excesiva


La presión debe ser "justa o adecuada" para ser efectiva. Una presión insuficiente puede no proporcionar el estímulo necesario para remodelar el tejido cicatricial. Por otro lado, demasiada presión puede dañar la piel y las estructuras subyacentes. Aplicar demasiada presión puede provocar efectos secundarios que empeoran la condición del paciente, tales como:


  1. Edema periférico en manos y pies, especialmente si la presión proximal es mayor que la distal.

  2. Entumecimiento y cianosis de las extremidades.

  3. Lesiones o úlceras en la piel por fricción o compresión excesiva. Estas heridas no cicatrizan fácilmente debido a la fricción repetida de la tela sobre la piel.

  4. Restricción de la movilidad articular, lo que puede resultar en rigidez o contracturas.

  5. Dificultad para respirar si el movimiento del pecho está restringido por un chaleco de presión demasiado apretado.

  6. Una mala postura, como hombros encorvados, puede ser causada por prendas demasiado ajustadas.

  7. Limitación del crecimiento del esqueleto o de los tejidos blandos, especialmente problemático en niños.


Demasiada presión también puede comprometer la comodidad y el cumplimiento del paciente. Queremos que los pacientes usen prendas de presión durante 23 horas todos los días, pero una presión excesiva puede hacer que las prendas sean incómodas o dolorosas, reduciendo así el cumplimiento. Una prenda de presión bien diseñada debe ser tolerable durante períodos prolongados, ya que el uso constante es crucial para el manejo eficaz de las cicatrices. Si una presión más alta conduce a un menor tiempo de uso, los beneficios de las prendas de presión se ven anulados.


Otros factores a tener en cuenta respecto al nivel de presión


Al determinar el nivel de presión de las prendas, también debemos considerar estos factores importantes:


  1. Estabilidad de la piel: La estabilidad de la superficie de la cicatriz es crucial para determinar la presión adecuada. Las cicatrices inestables son más propensas a romperse o a formar ampollas bajo presión. En estos casos, se debe aplicar una presión menor para minimizar la fricción. A medida que la cicatriz madura y se vuelve más estable, puede tolerar mejor la fricción, permitiendo un aumento gradual de la presión.


  2. Tolerancia del paciente a la presión: Las prendas de presión pueden ser apretadas e incómodas, dificultando que los pacientes las usen durante las 23 horas recomendadas al día. Muchos pacientes sienten que las prendas son calurosas y sofocantes, lo que puede reducir aún más el cumplimiento. Al principio, es importante aplicar una presión menor para ayudar a los pacientes a adaptarse. Con el tiempo, a medida que se acostumbren, la presión se puede aumentar gradualmente para maximizar la eficacia y mantener la comodidad.


Encontrar el equilibrio entre comodidad y eficacia


Entonces, ¿es más eficaz una presión más alta? No hay una respuesta sencilla. Algunos pacientes prefieren una presión más alta y acuden con frecuencia para ajustar sus prendas. Si bien podemos satisfacer esta solicitud, enfatizamos la importancia de la estabilidad de la piel. Enseñamos a los pacientes a evaluar el estado de su piel para garantizar que pueda tolerar una presión más alta sin efectos adversos.


Por otro lado, algunos pacientes no toleran una presión más alta. En estos casos, trabajamos con ellos para encontrar un nivel de presión que sea tolerable y eficaz. El objetivo es evitar que los pacientes dejen de usar las prendas de presión porque les quedan demasiado apretadas o incómodas. Como terapeutas, es fundamental programar controles periódicos para evaluar el cumplimiento y determinar si la presión es demasiado baja o alta.


En nuestra práctica clínica, hemos comprobado que las prendas con niveles de presión más bajos siguen siendo eficaces para promover la mejora de las cicatrices cuando se utilizan de forma constante a lo largo del tiempo. En última instancia, la prenda de presión más ineficaz es aquella que el paciente se niega a usar debido a la incomodidad. Por lo tanto, la clave es lograr un equilibrio entre la comodidad y la eficacia de la presión. Las prendas de presión funcionan mejor cuando se utilizan con cuidado y precisión. No se trata de "más presión", sino de la presión adecuada para la situación del paciente, aplicada de forma constante y de una manera que favorezca la comodidad del paciente y la rehabilitación general.


Conclusión


En conclusión, es esencial entender que no siempre más presión es mejor. La terapia de presión debe ser adaptada a cada paciente, teniendo en cuenta su comodidad y la estabilidad de su piel. La clave está en encontrar el equilibrio adecuado que permita un tratamiento efectivo sin comprometer la calidad de vida del paciente.


Referencias:

  1. Ai, J. W., Liu, J. T., Pei, S. D., Liu, Y., Li, D. S., Lin, H. M., & Pei, B. (2017). The effectiveness of pressure therapy (15-25 mmHg) for hypertrophic burn scars: A systematic review and meta-analysis. Scientific reports, 7, 40185.

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